Lo primero que diría es que fue una sensación rara para nosotros eso de ir a tocar en lo de otra gente. Si los anfitriones no hubieran sido ellos no hubiéramos ido: uno sufre las incomodidades cuando no le queda otra o cuando realmente vale la pena. (...) Fue de verdad muy emotivo. Lo vi desde la fosa... Es increíble estar ahí: mi sensación de estar tan cerca de los tipos fue la de "Ya está... Llegué". (...) Creo que los tipos nos enseñan mucho sobre la relación con el público: una concepción muy sana sobre el concepto del trabajo y el respeto al público. Cuántos tipos hay acá a los que les festejamos se fueron a la mitad del show o se pusieron a putear y son re locos, re enfermos... Los Stones nos bajan una cultura positiva del rock: lo ves al tipo y para que piensa "Voy a transpirar y me voy a divertir con ustedes". No dice "Me voy ya, ustedes son unos idiotas". Es una concepción de la vida: no escatiman. (...) Lo miraba y pensaba "Viejo, que bien lo hacés..." Tengo que terminar de curarme mi puta rodilla, tengo que correr mucho tiempo más. Me impacta eso. La voluntad de seguir y pensar siempre en más. (...) Y de cerca tenían menos arrugas de las que me imaginaban, están bárbaros...
Por Andrés Ciro
Extracto del testimonio del líder de Los Piojos, redactado horas después de su primera noche como telonero de The Rolling Stones.
El texto completo estará publicado en la próxima edición de RS (marzo 2006) dentro de una cobertura especial de la tercera visita de los Rolling Stones a la Argentina
Fuente RollingStoneLA.com

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