viernes, marzo 18, 2005

Espanto la lluvia y volvió a Vélez

La banda de El Palomar pudo concretar su segunda fecha en el estadio de Liniers, cancelada el domingo a causa de la tormenta. Más de 40 mil jóvenes acudieron a la cita, sumando casi 90 mil los asistentes a los dos shows. Hubo 30 canciones, muchos rituales y varios invitados.
Edad promedio: 25 años. Altura promedio: 1,50 m. Señas particulares: remera piojosa, pilotín, bengala y bandera. Esas fueron las características comunes del público que se acercó al estadio de Vélez Sarsfield este martes patriótico para reencontrarse con Los Piojos. A la salida, se agregó una promesa: a fin de año el ritual se repetirá en ese escenario o el de River Plate. Con su segunda noche a estadio lleno en Liniers, la banda conducida por Andrés Ciro Martínez logró un nuevo récord de público y reconfirmó su masividad, contra viento, frío, el partido de Boca por la Libertadores y el fin de semana turístico de por medio.
La jornada parecía volver a estar signada por la lluvia, pero cinco minutos antes de que la banda saliera a escena, el cielo dio una tregua y no dejó caer una sola gota más. Es más, hasta permitió ver las estrellas, justo en el momento en que apareció Pappo, el invitado más aplaudido de la noche, que desgranó Blues del banquero y Descortés con su Gibson Les Paul.
El esperado Ricardo Mollo esta vez no fue de la partida, como lo había sido el sábado. Tampoco su hermano Omar. Sí estuvieron Mimí Maura, para acompañar Amor de Perros, el saxofonista Juan Cruz de Urquiza y su colega Gillespie, en Ay Ay Ay.
El show fue extenso: duró más de tres horas. Empezó a las 19,50 con la armónica de Ciro entonando en Himno Nacional y terminó a las 23 con El balneario de los doctores crotos, aquel hit del disco Azul basado en un cuento de Alberto Laiseca (el que cuenta cuentos de terror en I-Sat).
En el medio, las canciones más saltadas fueron Chac tu chac, Llevateló, Pistolas, El farolito, Como Alí, Uoh pa pa pa, y Babilonia. El momento más emotivo y caluroso vino de la mano del "dios" Maradó: "toda nuestra energía al más grande del mundo", arengó Martínez.
Como suele suceder en estos recitales a gran escala, los temas nuevos no provocan gran adhesión. Y de Máquina de sangre, el último disco, se escucharon nada menos que siete (de los 13): Fantasma, Guadalupe, Sudestada, Entrando en tu ciudad, Amor de Perros y No parés. La estrella fue Como Alí, entonado de memoria por miles de agudas voces adolescentes.
Hubo tres amenazas de final, pero el público siguió pidiendo más y Ciro, a esa altura, había entrado realmente en calor. "Esto está muy bueno", reconoció, yendo de izquierda a derecha por los laterales del escenario. Hay que reconocer que ya no entregó el despligue escénico de sus comienzos, cuando parecía incansable.
Después de la lectura de banderas de rigor -hubo más de 200- se realizó un espontáneo ballotage popular: "¿Para fin de año qué prefieren: Vélez o River? El aplausómetro le dio el aval a River: "Muy bien, tocamos en Atlanta", bromeó Martínez. Y recién ahí, con promesa de reencuentro, la gente empezó a desconcentrar.

Fuente Terra.com.ar

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