viernes, marzo 18, 2005

Entrevista a Ciro

Mientras se preparan para su recital del 22 (con entradas agotadas) y 23 de mayo en Vélez, Andrés Ciro, líder de "Los Piojos", habla del presente de la banda y del pasado que los hizo llegar a la “primera división” del rock nacional.Satisfacción. Así define Andrés Ciro la sensación que él y su banda tienen cuando tocan en un estadio repleto de gente. El cantante de "Los Piojos", casi sin pensarlo, utiliza el título de un tema de los Rolling Stone para definir su estado de ánimo. Justamente la banda que escuchaba de chico, cuando empezaron a tocar en distintos boliches y pequeños lugares para mostrar su música, que si bien sonaba al ritmo del rock y el blues, tenía un estilo diferente a las demás bandas. "No fue pensado. Creo que lo que más nos diferenció fue el hecho de tomar una postura diferente. En aquellos años lo nacional no se valorizaba, había una pose más ligada con el pop. Entonces, aparecíamos nosotros abriendo nuestros recitales con el Himno Nacional tocado en la armónica y la gente ya nos miraba distinto. Pienso que la clave fue creer en lo propio como cultura".- ¿Así nace el compromiso a través de sus canciones? Puede ser. Yo creo que hay que preocuparse por pavadas cuando lo serio está resuelto. Si no, hay que "hinchar las pelotas" para que lo que está mal se modifique. Nosotros tenemos un lugar para decir ese tipo de cosas, entonces uno tiene que preocupares para usar ese lugar de la mejor manera posible. Ojo, si el artista es genial y no quiere comprometerse, me parece bárbaro que se quede en el lugar donde está. Pero si cada cierta cantidad de canciones puede dar una visión particular de lo que ve, me parece fantástico. - ¿Cómo se hace para componer desde el lugar de la fama? Aunque ahora no pueda salir tanto a la calle como antes y no pueda viajar en le techo de un tren, sigo conectado con la realidad de distintas maneras. Por ejemplo, el otro día estaba en un hospital y me puse a hablar con un hombre de 80 años. Él me decía: “¿Sabés lo que paso acá, pibe? A este país le hicieron un sabotaje”. Y mientras hablaba con él sobre cómo se vendió la Argentina, cómo cayo la industria y cómo saquearon todo, me dije: “Sabotaje, tengo que componer una canción con este titulo”. Andrés sigue hablando del próximo recital en Vélez, de cómo se preparan para dar otra fiesta. Mientras tanto, recuerda aquellas épocas en las que, al ritmo del candombe, la gente se subía en masa a bailar arriba del escenario. Dice que lo único que le ha quitado la fama es la intimidad porque, cuando quieren tocar para pocas personas, lo pueden hacer “avisando sobre el pucho”. Y la máquina de sangre piojosa no se detiene... Los Piojos en Vélez: 22 de mayo a las 19:30 y 23 de mayo a las 19hs. - Estadio Velez Sarsfield - Barrio de Liniers - Ciudad de Buenos Aires.

Fuente Cable Visión

Ala conquista de España

Sin el ritual y el marco con el que acostumbran llenar las canchas argentinas, La renga y Los piojos compartieron cartel en un festival español.
La Renga acaba de tocar para no más de 500 atentos argentinos (show anterior: 75 mil en River) y como si fuera una foto sobreimpresa, en el escenario de al lado largan Los Piojos (próximo show: más de 70 mil en dos Vélez) para otros 500. En medio de la lluvia y el barro, se funden en continuidad los acoples finales de "El rey de la triste felicidad" (La Renga, escenario Matarile) con los primeros arpegios de "Te diría" (Los Piojos, escenario Republicca). Chizzo, Tete y Tanque siguen en el escenario tirando púas y abrazos a los de abajo, que deliran y lloran, mientras 50 metros a la izquierda Los Piojos inician un mini ritual: por público y duración del show, 45 minutos sin descuento.
"Acá recién estamos entrando y es lógico el lugar que nos toca. Seríamos unos necios si chapeáramos con la popularidad que tenemos a 13 mil kilómetros de distancia", explica Pocho Rocca, el manager piojoso.
Ese tándem casi simultáneo de La Renga-Los Piojos, acaso el sueño de cualquier productor argentino, no fue el primero en la historia. Alguna vez, entre fines del 91 y principios del 92 (nadie recuerda exactamente la fecha), compartieron tablas en un mítico boliche de la zona del Abasto porteño: Babilonia. "Es verdad, y fue un quilombo bárbaro", se acuerda ahora Andrés Ciro, asomándose a un backstage de intemperie & whisky en vasitos de plástico.
"Es más: después de ese día escribí, sobre una base de Micky, el tema 'Babilonia'. 'Guardia con vierja' se refiere a Javier, el dueño. Y 'Guardia la Vieja' era la dirección del lugar" . Desde entonces y hasta este sábado de viento y lluvia en España, nunca más habían compartido cartel.
LOS PIOJOS TAN LEJOS, TAN CERCA
Es el Primer Mundo, pero puede fallar. Faltan 10 minutos para que toquen Los Piojos y las guitarras no llegan. Quedaron varadas en un vuelo que los conectó desde Milán, donde tocaron para la Fundación Pupi Zanetti. De ahí se trajeron las remeras de dos jugadores del Piacenza que terminaron luciendo Andrés Ciro y el guitarrista Tavo Kupinski. Porque, sí, al final aparecieron las violas.
"Buenas tardes, Argentina. Buenas tardes, España", saluda Ciro en un orden de prioridades nada caprichoso. Aun así, se esforzará en que lo entiendan todos. Sea anunciando su electrizante versión de "Yira yira" como "un tema muy popular en nuestro país" o gesticulando con dotes de mimo muchas letras. O, en un momento donde la emoción actúa como un manifiesto de identidad, la interpretación de "Maradó".
Apenas ataron los botines a la jirafa del micrófono, Ciro dijo que el tema estaba dedicado "al héroe argentino más glorioso, en este momento tan difícil". En situaciones así, te olvidás de cualquier connotación populista. Tan lejos de casa y con tanta energía puesta al servicio de la causa, imposible evitar la emoción.
LA RENGA UN FUERTE ABRAZO
"Tete, gracias por la alegría que nos dieron". Sin ocultar los dos lagrimones, un "renguito" de 17 años que vino desde Granada localiza al bajista de La Renga entre el público y lo abraza. Una vez terminado el show, los de Mataderos se fundieron con los fans. "¿Te diste cuenta de que estos dos vasos nos costaron más de 20 pesos?", me dice, riéndose y refiriéndose a los calimochos (vino tinto + cola + limón) que nos adornan las manos. Sí, mejor no hacer la conversión. Como tampoco tiene sentido comparar los 75 mil que los vieron en River con los 500 de acá. "Es como empezar de cero. Venís, tocás, mostrás lo que hacés. Para nosotros es igual que tocar en River", dice.
El hijo del Mariscal Romero los llama para una entrevista por haberlos nombrado "la mejor banda del festival". El vaso de calimocho pasa a las manos de un fan y por ahí se van Tete y sus compañeros. Literalmente, esquivando charcos.

Fuente Suplemento S!

A Vélez con los meniscos operados

Los Piojos bajaron un cambio. Tras el multitudinario show de diciembre en River, en el que convocaron casi 70 mil personas para presentar Máquina de sangre, celebrarán el nuevo “ritual” para el sábado 15 de mayo, pero en Vélez. “Es una razón de fechas. En River había dos posibilidades... El 8 de mayo o entre fines de mayo y principios de junio, ninguna de ellas posible”, resumió un integrante del equipo de producción de la banda. La imposibilidad de repetir River radica en que Los Piojos tienen dos compromisos internacionales muy cercanos a esas fechas: el 25 de abril tocarán en el Festival Argentino de Miami, y el 1º de mayo en el Festival Viña Rock de Albacete, España. Otra causa es que la cancha no está muy disponible, debido a los compromisos del equipo de Astrada en el campeonato local y la Copa Libertadores, que lo obliga a jugar al menos una vez por semana en su cancha. “Después viene el invierno y no da para hacer un estadio con frío”, extendió la fuente. Las entradas para el 15 están en venta en Locuras, Musimundo, Zivals y Suite, y los precios van desde los 15 pesos para el campo hasta los 30 de la platea baja. La platea alta, por ahora, cuesta 20. Y está dentro de las posibilidades agregar una función, si es que la demanda de los piojosos supera las expectativas previstas –recordar que en Vélez entran “sólo” unas 40 mil personas. Otra novedad es que Andrés Ciro se operó los meniscos de su rodilla lesionada en Cosquín a principios de mes y ya está en condiciones de correr por los escenarios. De todos modos, aún le queda pendiente la cuestión de los ligamentos cruzados, por lo que se vaticina un parate de no menos de 4 meses para cerca de fin de año. La próxima presentación de Los Piojos -después de Vélez, Miami y Albacete– será el 11 de junio en el estadio cubierto Orfeo Superdomo de Córdoba.

Fuente Suplemento NO

Cosquín Rock público en vivo

El filme “Cosquín Rock, público en vivo” del realizador cordobés Rodolfo Vila se estrenará el lunes 15 de marzo en el cine Cosmos de la Capital Federal a partir de las 21.
En este largometraje se rescata el movimiento que genera este festival en Cosquín y sus alrededores, con las actuaciones de Los Piojos, Attaque 77, Charly García, Fito Páez, Karamelo Santo, Kapanga, Intoxicados, Almafuerte, El Otro Yo, Babasónicos, Pappo, y Vicentico, entre otros. La pantalla grande se encargó de reunir al público y sus bandas preferidas en una película que además de la dirección de Vila contó con la dirección de fotografía y rodaje de Rolando Tejerina, la cámara de Aníbal Vergara y Oscar Beas, la asistencia de producción de Emilia Olivera y el diseño gráfico de Ana Obregón. “Desde la película se busca demostrar que Córdoba se convirtió, desde hace unos años en una de las plazas rockeras más importantes del país”, según su director. “Cosquín Rock, público en vivo” es la primera película acerca de este festival que desde hace tres temporadas, congrega público de todas las provincias y países vecinos. El material exhibirá a todos los que estuvieron y fueron parte del color, el marco impresionante de cada noche, las vivencias en una ciudad “sitiada” por el rock y todo lo que ocurrió detrás de la escena, con los testimonios de quienes subieron a hacer su música, reflejados en 60 minutos de un material histórico. El filme se estrenará el lunes 15 de marzo en el cine Cosmos, avenida Corrientes 2046 de la Capital Federal. De esta manera, se podrá apreciar un interesante documento sobre un capítulo de la historia del rock nacional y sus valiosos protagonistas.

Fuente Cronica.com.ar

Un piojoso en Perú

Los Piojos, la 'U' y Maradona son un sentimiento". El pensamiento del goleador argentino Daniel Cigogna que sueña con seguir demostrando y dándole alegrías a la hinchada merengue. El delantero platense sostuvo que la "U" irá paso a paso y que lo fundamental es que el equipo se va encontrando con su fútbol. "Hicimos un buen fútbol, parecido a lo realizado con Huaral, pero esta vez la embocamos. Cuando vino el penal, yo quise patearlo, no podía fallar, por eso lo fusilé a Ibáñez", manifestó.Ganarle a un candidato directo siempre es importante porque la "U" aspira a ser campeón y darle alegría a la afición. "Le hemos ganado a un rival complicado y duro. Ahora debemos pensar en positivo y tratar de seguir sumando. Ganar es un placer y si es con la camiseta crema mucho mejor. Quiero dar todo de mí por el equipo. No me importa ser o no protagonista porque lo que quiero es ganar de tres puntos y después se verá", manifestó. ¿Por qué la locura? Cigogna responde: "Es que soy un rockero y me gusta el ritmo acelerado. Además, en el anterior partido quise sacarme toda la sal porque este año tengo la ilusión de ser campeón y consagrarme. Esto es un compromiso con la Trinchera Norte y con el profesor Malbarnet, quien confió en mi capacidad. No los voy a defraudar".
Quiere volver a festejar al ritmo de Los Piojos. El goleador argentino Daniel Cigogna señaló que hará lo imposible por romper la sólida defensa cusqueña y que festejará con el mismo polo que celebró ante San Martín. "No me interesa que sea clásico ni hablar antes de tiempo. Lo importante es estar bien de la cabeza y con ganas de ganar", aseveró.

Fuente Libero.com.pe

Los Piojos en Mar del Plata

El 30 de enero Los Piojos presentaron un verdadero ritual en el patinodromo de Mar del Plata, despues del River donde muchos piojosos quedaron muy calientes con el recital, Los Piojos volvieron a tocar los temas que le dieron historia a esta banda, y no solo eso, sino tambien que el caretaje no se vio mucho.T ocaron temas que me hacian recordar a los viejos recitales, fue un verdadero ritual, Ciro hizo "cantar" a la armonica como en los viejos tiempos, tocaron temas como Balnerio, Muy despacito, Al atardecer, Negra, Babilonia, Taxi boy, como siempre Marado con su Intro, verdaderamente fue un ritual asi lo llamo yo, no se como lo llamarán ustedes, auque siempre se sigue notando la ausencia de dani, Los Piojos fueron Los Piojos de siempre, asique bueno loco, gracias a todos los piojosos que fueron comigo que se la re bancaron y cantaron conmigo los temas viejos y gracias a los caretas que no fueron esta vez, ya que arruinaron bastante el River, y gracias a Los Piojos por el recital mas que recital el ritual que se mandaron, asique vamo Los Piojos carajo hasta el final y que sea rock and roll.

Gracias Andy Lokilla

Desde lejos no se ve...

CIRO EN RIVER, EL RECITAL MAS CONVOCANTE "Ahora nos queremos acostumbrar a ésto"Donde hubo fuego, cenizas quedan. De la noche más caliente del año (70 mil piojosos entrando en combustión con la banda, una térmica imposible de calcular) quedan esas brasitas que, horas después, terminan de dorar una colita de cuadril en la quinta de Paso del Rey. Y alrededor de la parrilla no hay nada que se parezca a la euforia descontrolada que podría suponer el after-hours de una banda de rock que acaba de llenar River por primera vez. Sino familias y mucha emoción.Como los últimos tres diciembres, Andrés Ciro tiene sobre qué hablar con el Sí!. En el 2001, a propósito del triunfo de Los Piojos en la Encuesta, justo en los días posteriores al cacerolazo, dejaba un textual que repetiría la noche del sábado ante River: "La gente se dio cuenta del poder que tiene". Y confesaba que la misma noche post-caída de De La Rúa había ido hasta Pacha a ver a dj Perry Farrell. Una velada que disparó el alocado "Como Alí", su nuevo hit. En el 2002, fue con motivo de la aparición de "Huracanes en Luna Plateada" y las preguntas las mandaron los lectores. Ahí, entre otras cosas, contó que habían planeado hacer un show en River, pero no cerraban los números. Ahora, con el hecho consumado, Ciro, primero, pide disculpas por algunos baches entre tema y tema ("un problema técnico de la empresa que nos proveía sonido"), habla de la sorprendente puesta en escena ("¿Cómo la de U2? ¡Pero sin los euros!") y responde:
¿Desde arriba qué se vé?- ¡Un mundo piojoso! Se veía el fervor, las ganas de participar de siempre pero multiplicado por miles.
¿En algún momento te agarró el flashback de los tiempos de Arpegios o de los primeros shows?— No tanto durante el show sino durante la semana. Me acordaba de la época donde nos emborrachábamos en locales chiquitos, antes de salir a tocar para 40 personas...
Terminaron tocando un 20 de diciembre, una fecha que se hizo histórica. Pero no se te veía muy arengador...— Lo de la fecha fue una casualidad: iba a ser el 13. Quería quedarme en el molde. A más de un político le gustaría tener esta convocatoria, pero nadie puede tener un respaldo tan grande sin hechos. Fue una fiesta grupal, donde no hay un fin, sino disfrutar el momento.
¿Sienten que ya están hechos?— ¡Para nada! ¡Ahora queremos acostumbrarnos a ésto! En abril queremos hacer otro. Está complicado porque es una época en la que se siembra al césped y no sé qué. Y si no, podemos hacer Vélez. Ya vimos de qué se trata y ahora vamos por más. El próximo va a ser mejor.

Fuente Suplemento S! Clarin

Los Piojos ante 70.000 fans

El grupo de Andrés Ciro llenó River en la presentación del nuevo disco Máquina de sangre. Hubo varios invitados, homenajes, el estreno de un videoclip y algunos problemas de sonido. De todos modos, marcó la gran consagración del grupo.
Como en los tiempos de oro de las visitas internacionales, las calles adyacentes al Monumental estuvieron cortadas por un concierto. Pero no se trataba del show de una estrella extranjera ni de un fenómeno pop. Muy por el contrario, el estadio de River estuvo copado por la mística de Los Piojos, que llevó el ritual a otra escala. La nueva medida del furor fue un show con entradas prácticamente agotadas en el mismísimo estadio de River. Asistencia perfecta: 70 mil fans.
Tanto es así que el concierto, anunciado con bombos y platillos que empezaría a las 20, finalmente comenzó a las 21.35, y con los últimos piojosos aún pugnando por ingresar al estadio.
La puesta incluyó una pantalla gigante detrás del escenario y dos más, bastante más pequeñas, a los costados, con dos largas rampas que Andrés Ciro utilizó para ir y venir durante el concierto.
Los piojosos mudaron así el ritual a un espacio donde las banderas, las bengalas y los cánticos se multiplicaron hasta aferrarse al gigantismo del que hoy goza la banda.
Precisamente Ciro recordó en el escenario el proceso que años atrás empezó en los sótanos y hoy abarrota Nuñez: "Ahora nos van a acostumbrar a llenar River", comentó.
El show comenzó con Motumbo y siguieron los clásicos de la banda Desde lejos no se ve y Ay ay ay. Y más tarde Tan solo. Defensores a ultranza de las causas nacionales & populares, Los Piojos hicieron escala en el homenaje con Maradó.
Hubo más tributos. “Dedicado a los que hace un par de veranos volvieron a creer y salieron a la calle”, dijo Ciro más tarde en obvia alusión a los hechos del 20 de diciembre del 2001 y empezó a desandar el nuevo Dientes de cordero.
“Despertar de un sueño turco y sin nariz/ carnaval del hambre, se fue la perdiz”, cantó Ciro. El tema forma parte de Máquina de sangre, sexto disco de estudio y excusa del concierto, que entregó muchas otras postales, como la de Mimí Maura en vivo.
Invitada del último disco, la puertorriqueña cantó en Amor de perros. Pero sin dudas un momento muy especial del show fue cuando subió al escenario el bandoneonista Gabriel Chula Clausi.
Con 92 años, el hombre es una leyenda del tango, y tocó con buena parte de las orquestas de la década del oro del tango, la del 40. Un sentido tributo del público cubrió con aplausos la visita del tanguero.
Hubo más: guiños a AC/DC en el tema Fantasma, el relato anti bélico y la gaita en Langostas y el estreno del video de Como Alí. La banda tocó El Balneario de los doctores crotos con músicos de 8 murgas.
Y más fórmula de parches, síntesis del rock festivo y bailable y una propuesta transparente y precisa.
Entre tema y tema, se vivieron algunos retrasos por problemas técnicos. De todos modos, quedó claro: Los Piojos se revela hoy como la banda más convocante del rock argentino. Es un ritual sin techo.

Fuente Terra.com.ar

Los Piojos en el monumental

Este es un resúmen de lo que viví personalmente el sábado 20 de Diciembre de 2003 en el Ritual en River. Espero que lo lean todo ya que lo hice especiialmente para todos aquellos que visitan esta Web.
Me levante a las 11 de la mañana el dia del ritual, prendi la computadora y puse Maquina de sangre para escuchar mientras me preparaba, me vesti, comi, me bañé, despues cayo Pato (un amigo) y nos fuimos a la parada del bondi a buscar a FEDE (un amigo de el chat de El Sitio). Onda dos de la tarde nos tomamos el 117 y empezaba el camino al monumental. Nos bajamos en General Paz y Libertador y empezamos a caminar, en una de esas entramos a una estacion de servicio a mojarnos y cuando salgo siento que me llaman, me doy vuelta y era Juanjo (amigo del chat oficial de Los Piojos) lo salude y también a Alvaro (otro amigo del chat) y a un par de amigos de Juanjo.Segui camino y ya llegando al estadio se veían pasar bondis llenos de piojosos cantando y toda la gente ke estaba llegando. Tipo 15.30 estabamos en la fila para entrar, todo era rápido y la revisación por suerte una cagada, ja en la mochila de Pato teniamos 4 tres tiros y un aerosol, galletitas y hasta manzanas ..jaja, ya adentro en el campo (y también afuera) se veían los vendedores de remeras, pañuelos stickers entre otras cosas, adentro había puestitos de LOCURAS donde me compre una remera (10 mangos), y el librito del cuento El Campito de Udet.Buscamos refugio a la sombra y al toque que nos sentamos veo pasar a Ariel (del chat) lo saludo y me dice mirá quienes están, eran varios de los del chat, Vany, Zoli, Marginadito; un toque más tarde pasó Andrea (otra amiga) la salude y siguió dando vueltas por ahí, mas tarde estaba el Mere y Maty.Pasaban las horas y con la compañía de las bandas under que sonaban se hacía todo mas corto, después como siempre empezo a sonar Bob Marley y ahí la gente ya se empezaba a preparar, el estadio se iba copando y el sol empezaba a caer para darle paso a la noche, noche que era acompañada por el grito de todos los piojosos presentes, no che también que esperó la banda para salir.Pasadas las 21hs, casi las 21.30 salieron Los Piojos en una escenografía no muy espectacular, con un escenario simple el cual era como una carpa de color blanco, a los costados dos columnas de caño con parlantes y luces y más a los costados círculos con el piojo de Máquina en el centro, lo copado era la pantalla gigante que había sobre la “carpa”, también habia dos pantallas en los dos costados y otra atrás de la torre de iluminación.Antes de arrancar La banda fue recibida xomo si fuese una equipo de futbol, luces de colores, vengalas, bombas de estruendo y todo tipo de fuegos artificiales, era una verdadera fiesta.Los Piojos arrancaron con Motumbo (tema del nuevo CD) y siguieron con los clásicos Desde lejos no se ve, Ay Ay Ay, luego Quemado (el cual no tocan mucho). Las luces se apagaron y Ciro pelo los botines del Diego para cantar Marado, previamente la gente cantó el intro, siguieron con Tan solo para luego presentar al primer invitado, en este caso invitada, Mimi Maura para cantar a dúo con Ciro Amor de perros.Era 20 de diciembre y no se podia dejar pasar que era una fecha muy importante para nosotros los argentinos, es por eso que en homenaje a la gente que llenó la Plaza de Mayo esa noche y a la que salio a la calle en todo el país Los Piojos les dedicaron Dientes de Cordero tema que era acompañado por imágenes de los hechos ocurridos ese día entre ellas varios políticos innombrables que fueron puteados y silvados por todos.Pity se hizo cargo del micrófono para cantar y dedicarle el tema Reggae rojo y negro al pueblo cubano, se vino el segundo invitado con el Chula Clausi (92 años) que hizo un tango con su bandoneón y fue muy aplaudido por todos los presentes.Continuaron con más nuevos temas, Fantasma, Guadalupe, Langostas (finalizó con la imagen de Bush con una nariz de payaso, también fue puteado).Llegó la presentación del esperado video de Como Alí, primero se pudo ver el video en la pantalla gigante el cual la gente lo cantó y pogueó a más no poder y luego fue interpretado por la banda y que paso? Lo mismo de antes, los piojosos no parábamos!!!Siguieron más clásicos, Cruel, El Farolito – La rubia tarada, Fijate como siempre fue cantada por Micky acompañado de miles de luces de encendedores que daban una verdadera postal del estadio. Estaba tierno el asunto y porque iba a dejar de estarlo asi que Ciro cantó Muy despacito y lo dedico “para todos los que están en nuestros corazones”.Y ya otra vez bien arriba arrancaron con Genius y yo me mande bien adelante; pude llegar a la vaya y por suerte que me tiren un poco de la poco agua que tiraban, tome un poco también en unos vasitos de plástico que daban, agua mineral? No… agua amarilla, cada botella que traían tenía agua de un color distinto. Si me agarro colera? Por ahora no.. jua jua. Siguió Canción de cuna con un coro infantil ;0), luego la presencia de dos temas del primer cd Chac Tu Chac y Llevatelo.Ya para ir cerrando, Vine hasta aquí, Sudestada, Around around – Zapatos de gamuza azul, Al desierto y el Balneario con la presencia de piojosos/as murgueros de distintos barrios.La fiesta llegó a su fin con Finale, Ciro con una camara leyendo trapos y remeras (“Lugano” dijo cuando leyó mi remera), después pasó tocando las manos de la gente jua jua, le toque la mano ;O)7Para cerrar fuegos artificiales…. Y a casa, el sueño había terminado.GRACIAS A LOS PIOJOS POR CUMPLIRME EL SUEÑO A MI Y A MUCHOS PIOJOSOS DE VERLOS EN EL MISMO ESTADIO DONDE ALGUNA VEZ ESTUVIERON LOS ROLLING STONES…

Fuente Lugano-Piojoso.com.ar

La Máquina al monumental

Los Piojos presentaron "Máquina de sangre" en un River casi repleto.La máquina piojosa hace aproximadamente 3 meses empezó a pregonar su desembarco en el estadio con más capacidad de la Argentina. Quienes conocemos de la convocatoria de la banda sabíamos que era una fuerte patriada, pero no imposible teniendo en cuenta lo sucedido en Huracán en dos oportunidades y tantas otras en All Boys o Atlanta. Pero igualmente ver al llegar a las inmediaciones del Monumental una cola que terminaba mas allá del Estadio Obras por Av. Del Libertador y se extendía por Udadondo hasta las mismas puertas del recinto, fue un shock o un revival de muchos espectáculos a los cuales lamentablemente nos estamos desacostumbrando.
A partir de ahí empiezan las comparaciones odiosas de que "...acordate con los Redondos había más gente..." o "...no va a ser como la despedida de Soda..." o el simple "...que bien la pasamos cuando vinimos con La Renga..." Y sí, la gente quiere y necesita de estos espacios y a cada invitación responde. Luego de caminar unas cuantas cuadras subimos las interminables escaleras con la ilusión de llenarnos los ojos al salir por la boca de acceso a la platea pero grande fue nuestra sorpresa al divisar una estructura tubular enorme de andamiaje que sostenía un logo, una pantalla de video y rampas a cada lado del escenario, el cual se pedía ante tanto fierro gris. Al instante bajamos la mirada y el panorama fue otro miles y miles de cabezas con coloridas remeras apiñadas contra el vallado otras miles desparramadas por ahí y otras miles que no paraban de ingresar. Situamos la vista en la plateas y un 80% de las mismas estaban cubiertas, ¿que faltaba?, faltaban Los Piojos y cerca de las 21:30 dijeron presente.
Los recibió un show de bengalas multicolores y pirotecnia por doquier. A pesar de que algunos impacientes habían tirado bastantes rompeportones durante la espera, Andrés Ciro Martinez vestido con camisa negra y pantalones capri se adueño del micrófono y "Motumbo" sonó y la fiesta se armó. La "Maquina de Sangre" piojosa estaba a pleno.
Lamentablemente debemos decir que el sonido a la platea Belgrano no era bueno: se perdía un poco la voz de Ciro y el bombo de la batería no te "pegaba" en el pecho. Así se vinieron clásicos de la banda como "Desde lejos no se ve", "Ay, Ay, Ay" y "Quemado".
La verdad no recordamos exactamente el orden de los temas pero sí seguro que sonaron "Reggae Rojo y Negro", cantado por Piti, "Amor de Perros" con la presencia de Mimi Maura, "Tan solo", cantando en su totalidad por los concurrentes, "Cruel", "Marado" (con video en pantalla XXL incluido) y "Dientes de Cordero", dedicado a la gente que hizo historia hace dos veranos atrás en esta misma fecha, mientras rodaba un video alusivo que le puso la piel de gallina a mas de uno.
Para el cuarto tema se acomodó el sonido y la cosa cambio. Quizas se podría agregar como crítica constructiva la poca comunicación del grupo con la multitud a la cual no dejaron de agradecerle su presencia, pero el intercambio no paso de ahí. Martinez enfundado desde hacia un rato ya en una remera blanca con la estampa "del Diego" y posterior al homenaje en vida al maestro Gabriel "Chula" Clausi gran bandoneonísta de 92 años, se dedico a cantar los nuevos, ya clásicos, "Fantasma", "Guadalupe" y "Sudestada", para luego dar paso a la presentación oficial del video "Como Alí" y a tocarla seguido en vivo para el delirio de cada piojoso allí presente.
No faltaron "El Balneario de los doctores crotos" donde representantes de 8 murgas entraron a bailar este ritmo tan típico de los barrios porteños, ni "El Farolito" el cual fue en combo con "La rubia tarada" o "Around y Around" en otro glorioso tandem con "Zapatos de Gamuza Azul". "Chac tu chac" y "Llévatelos" vinieron con la presencia del ex Piojo, ex Caballero de la Quema Pablo Guerra.
Un teclado al medio del escenario y un coro de niños a la izquierda avisaba de que "Canción de Cuna" repiquetearía en nuestros oídos, "Fíjate" con la interpretación de Micky, "Vine hasta aquí" y "Finale" cerraron la noche más piojosa de Buenos Aires.
Para el cierre quedaba la proyección nuevamente del video de "Como Alí" y un show de fuegos artificiales que explotaban al unísono con las palpitaciones del corazón de cada uno de los presentes. Musicalmente Los Piojos sonaron increíblemente bien, se movieron por todo el escenario y rampas ubicadas para tal fin y Ciro volvió a demostrar su condición de líder indiscutido. Quizás como deuda podríamos pedir un poco más de escenografía, teniendo en cuenta la magnitud del evento. Para el cierre nos guardamos las palabras del adalid piojoso a su gente "...Nos acostumbraron a llenar Cemento, nos acostumbraron a llenar Obras, nos acostumbraron a llenar el Luna, ahora nos van a acostumbrar a llenar River..."

Fuente Rock.com.ar

Los Piojos hicieron delirar a 70.000 personas en River

Era la primera vez que tocaban en el estadio Monumental. Agotaron las entradas.Y sí, Los Piojos se dieron el gusto y llenaron River. Los 70.000 fanáticos que bailaron y cantaron anoche en Núñez a pesar del calor sofocante formaron parte del recital de rock más grande del año. Fueron dos horas(?¿) de locura que se desataron con "Motumbo". Y a partir de ahí ya nadie paró hasta la medianoche.
Siguieron clásicos como "Desde lejos" y "Ay ay ay" que, como es habitual en el público de Los Piojos, la multitud acompañó con una coreografía colectiva de brazos en alto. Con "Amor de perros" llegó el primer artista invitado de la noche: Mimí Maura.
Después de deambular por estadios como All Boys o Huracán, finalmente Los Piojos accedieron al lugar de máxima convocatoria: River. Y, encima, agotaron hasta la última entrada. La excusa de la presentación, después de un año sin recitales en Capital, fue la presentación oficial de "Máquina de sangre", su sexto disco de estudio.
A raíz de la gran cantidad de gente, el show comenzó con atraso, a las nueve y media. Se apagaron las luces del estadio y durante cinco minutos, antes de la aparición del grupo en el escenario, la multitud coreó el nombre del cantante, Ciro, y encendió bengalas de colores.
Los fans habían empezado a revolucionar Núñez desde bien temprano. Y para captar a los que no tenían entrada, allí estaban los revendedores, con tickets que cotizaban más y más a medida que pasaban las horas. Además, en las calles se vendía todo tipo de merchandising de la banda. Y en esto hay que aclarar el costado solidario del grupo: todo lo recaudado es a beneficio del Hospital de Niños de Santa Fe.
El ánimo general era de euforia. Como el de Lucas Gómez Larrosa: "Vine porque escuché el disco y me encantó. Ya los vi en el Luna Park y en Atlanta, así que ni loco me los perdía hoy", dijo el chico de 14 años. Otra seguidora de la banda que estaba excitadísima antes del show era Ornella Leslie, de 17 años. "Me gustan desde que estaba en séptimo grado. Fui a sus recitales de Chascomús y Mar del Plata. ¡Que empiece ya! Muero por saltar y hacer mucho pogo", se entusiasmó.
Y así fue: el público —mayoría adolescente, algunos grupitos de chicos de 10, 12 años acompañados por sus padres— no paró de bailar y cantar . No hubo incidentes. Ni a la entrada ni al finalizar el show. Y para que nada pasara hubo un operativo formado por cien hombres de la Policía Federal y de Infantería. A ellos se les sumaron otros cien custodios contratados por el estadio y los organizadores.
Anoche quedó probado que Los Piojos son, hoy, el grupo más convocante del rock nacional. La banda nació hace 15 años en El Palomar y construyó lentamente su popularidad. El camino se inició con versiones de temas clásicos de los Rolling. En 1996 llegó el primer golpe de fama con dos temas propios: "El farolito" y "Verano del 92". Ya en aquellos tiempos brillaba el carisma escénico de Andrés Ciro y la versatilidad de ritmos de una banda que supo abrirse no sólo al reggae sino también al tango y al candombe. Un hito fue la noche que recibieron en Obras la visita de Diego Maradona, quien además de regalarles sus botines, les dio respaldo a su popularidad y a la canción que ellos mismos le dedicaron, "Maradó".

Fuente Diario Clarin

Los Piojos Máquina monumental

Andrés Ciro Martínez y Micky Rodríguez, cantante y bajista de la banda respectivamente, hablan antes de presentar esta noche su nuevo CD, "Máquina de sangre", en el estadio de River. Más de diez años atrás, el todavía ignoto Andrés Ciro Martínez paseaba en auto por Buenos Aires con un amigo. Ciro, confiesa, aún no manejaba y, por lo tanto, le es difícil recordar el itinerario. Pero sí que pasaron cerca de River y, mirando el gran estadio desde afuera, el cantante soñó en voz alta: "¿Alguna vez llegaremos a tocar acá?". El otro se rió, burlón, del comentario. A pocas horas de debutar en ese mismo estadio, admite que aquella falta de fe le dio un poco de bronca. Pero ahora tiene su revancha: el amigo que, quizá por pudor, asegura no acordarse de la anécdota, es quien esta noche se encargará del sonido del show. Para una banda argentina llegar a tocar en River marca un antes y un después, es la consagración definitiva. Aunque el cantante hubiese preferido la Bombonera por motivos de colores futboleros. "Nos estuvimos peleando por el tema", acota Micky Rodríguez, el bajista con corazón riverplatense de bajísimo perfil y altísima influencia en la música del grupo. "En aquella época todavía no había tocado ningún grupo de rock nacional en River", vuelve Ciro sobre la anécdota. Poco después lo estrenaría Serú Girán en su reencuentro de 1992. Con el show de esta noche, Los Piojos ingresarán en el selecto grupo de las cinco bandas argentinas que actuaron en el Monumental (ver pág. 6) y presentarán oficialmente su último álbum, "Máquina de sangre", editado hace apenas un mes. Por eso, dicen, semejante evento en su carrera lleva a los inevitables balances y, junto con ellos, aparecen recuerdos de estos dieciséis años que llevan haciendo rock. "No es algo que hayamos charlado mucho entre nosotros, pero a mí -dice Ciro-, me aparece la imagen de cuando ensayábamos en los livings de nuestras casas." Que eran las casas de los padres. Por eso, agrega Micky, iban yendo de una a otra, por el oeste bonaerense, trasladando los ensayos, para que la paciencia de las familias no terminara en crisis definitiva, con pedales, guitarras y baterías arrojadas por alguna ventana. "No teníamos plata, y por lo tanto ninguna posibilidad de alquilar sala", agrega mientras Ciro evoca viajes en colectivo cargando equipos e instrumentos, hasta que pudieron alquilar una casa en construcción, para convertirla en centro de operaciones piojosa. -Con esta mirada hacia atrás, ¿no les sorprende ahora haber llegado a este momento? Ciro: -Creo que la convicción siempre estuvo. Yo nunca pensé en tocar toda mi vida en un lugar para cien personas. Nadie en la banda pensó así. Aunque tampoco nos propusimos metas. Me acuerdo de que cuando estábamos por grabar "Tercer arco" (su álbum más exitoso, aquel de los hits "Verano del 92" y "El farolito") ya había un caldo que se agitaba y mucha gente hablaba de la banda. Estaba confundido y le pregunté a Pocho, nuestro manager, cómo veía todo el asunto, qué creía que podía pasar con el grupo. El me dijo que nunca nos iba a ir mal, porque tocamos con la misma energía para dos mil tipos o para cincuenta. Y sentí que era verdad, nunca tocamos de mala gana, o para chorear . ¿Nunca? Bueno sí, una sola vez, confiesa el cantante: "Fue en un boliche, en un lugar que no voy a decir, porque había gente que igual disfrutó del show, pero la mayoría no nos conocía. Una amargura total, lo único que querían era escuchar "El farolito" y "Verano del 92". A los veinte minutos, un poco para arengarlos, dije: "Bueno, vamos a hacer el último tema". Y los tipos respondieron cantando "una-más-y-no-jodemos-más". Hicimos un tema más y nos fuimos corriendo". Una vez en la vida, no está tan mal. De hecho, es cierto que Los Piojos forjaron su trayectoria a fuerza de conciertos contundentes y discos de rock que, poco a poco, se fueron abriendo hacia otras músicas. De los Rolling Stones a la murga y el candombe, del pop a la canción de cuna y del funk al ska. "En un momento despegamos conscientemente de la imagen y de la búsqueda de parecernos a los Rolling Stones. Teníamos que salir de ahí porque nunca íbamos a ser ellos y perderíamos la posibilidad de ser nosotros mismos." Ruego premonitorio En 2000 Los Piojos editó "Verde paisaje del infierno". De la Rúa todavía era presidente, pero el nubarrón que finalmente lo hizo escapar en helicóptero de la Casa Rosada un año después ya asomaba en el horizonte. Desde una de las canciones de ese álbum, Ciro le pedía a la estampita de San Jauretche: "El sillón de Rivadavia hoy encuentra sucesores. Qué les voy a hablar de amores y relaciones carnales. Todos sabemos los males que hay donde estamos parados, por culpa de unos tarados y unos cuantos criminales.Yo le pido a San Jauretche que venga la buena leche". Dos años más tarde, la plegaria piojosa parece haber sido escuchada por aquel hombre devenido santo de lo nacional y popular y le trajo un presidente que cambió el orden de prioridades en el país. ¿De San Jauretche a San Kirchner? "No sé si tanto -dice Ciro-. Sí siento que hay una proyección importante, hay esperanza, hay ganas. Uno se da cuenta de con qué poco la gente sale a hacer cosas, a buscar, a crear. Ya desde el discurso de asunción presidencial, la emoción que transmitía, el hecho de que estuviera con la hija y todo eso me pareció algo diametralmente opuesto a lo que era el turco." Micky: -El cambio igual depende de todos, pero parece un puntapié inicial para una movida de esperanza que hacía falta. Ciro: -Que arranca con Duhalde que, a pesar de las críticas, se hizo cargo cuando todos huían despavoridos. Más allá de que yo pienso que la caída de De la Rúa estuvo muy preparada. De hecho, en el tema "Dientes de cordero" lo planteo así, como un plan que necesitaba un malestar general: voltear a De la Rúa, repetir doscientas veces las mismas imágenes en Crónica TV, calentar el bocho de la gente. "Me duele la risa, me duele cantar", escribió Ciro en uno de los más conmovedores del último álbum. Y ese mismo dolor es el que explica los tres años sin editar nuevas canciones -aunque en 2002 lanzaron para sus ansiosos fans "Huracanes en Luna Plateada", un CD doble en vivo-. "La crisis del país no era sólo económica sino anímica -explica el cantante-. Extrañamente tocábamos e igualmente llevábamos mucha gente, no hubiera sido tal vez un fiasco económico si sacábamos un disco. Pero uno no tenía ganas, no podía proyectar en esa incertidumbre emocional que inundaba todo. No podía ir contento, con una sonrisa, diciendo ésta es mi obra, ¿qué les parece? El futuro era tan incierto que a quién le podía importar." La sana amplitud sonora y compositiva que predomina en "Máquina de sangre" les permite ir de la dureza de "Dientes de cordero" al ska festivo de "Como Alí" con su lectura irónica del mundo dance (esta noche estrenarán además el videoclip del tema), pasando por la dulzura de "Canción de cuna", un tema dedicado a padres e hijos "piojosos". Es la paternidad que se impuso en la banda durante los últimos años. Aunque Ciro dice que dudó mucho antes de incluirlo, por ser un tema muy personal, se han sorprendido por la cantidad de mensajes que reciben acerca de esta canción para dormir a los niños. El reconocimiento les llega tanto de amigos rockeros como de maestras jardineras. Ciro: -Es una vida muy linda la de músico, la de hacer lo que a uno le gusta y recibir el afecto de la gente..., es algo que no se reemplaza con nada. -Pero hubo un momento en que pareció pesarte un poco todo eso. Ciro: -A veces uno sufre cierta saturación, tiene que estructurar la vida de tal manera que pueda zafar de eso o disfrutarlo sin exagerar. Tiene que ver con el momento de tu vida que estás atravesando. Yo veo tipos que de alguna manera tienen una estructura familiar armada. Es como los jugadores de fútbol que se casan jóvenes, para tener un lugar a donde volver. Los futbolistas están un día en su casa y al otro día su representante lo vendió al fútbol árabe. Con los músicos es similar, la situación de nuestro trabajo genera mucha inestabilidad. Por suerte yo tengo a mis hijas. Toda esa conjunción de factores y situaciones encuentra su síntesis en "Máquina de sangre", el título del álbum. "Tiene muchas implicancias -admite Ciro-, porque el disco tiene mucho corazón. Todo, en definitiva, depende de la transpiración y de la sangre para que signifique algo."

Fuente La Nación

Un ritual mo-nu-men-tal

Con más de 60.000 entradas vendidas, la consagración de un estilo rockero propio llega al Olimpo del rock nacional.Después de varios amagues, Los Piojos entrarán finalmente en el cuadro de honor de convocatoria cuando mañana miles de piojosos llenen el estadio de River. Atrás quedará el último récord de la banda: dos Huracán, para 35 mil personas (01). Y mucho más atrás, los 50 recitales que convocaban a más de 600 fans por función entre el 92 y el 94 en Arpegios de San Telmo. Ahí nacía este "ritual"...
Ahora, esta autodefinida "máquina de sangre" se prepara para el desafío con convocatoria garantizada (quedan pocas entradas). Prometen tocar casi todo "Máquina de Sangre" y también los clásicos. Y Mimi Maura será la invitada en "Amor de Perros".
Anunciado para las 20 en punto, el recital también incluirá el estreno del videoclip de "Como Alí" (segundo corte), realizado por Nahuel Lerena. Desde las 15, hora en que abrirán las puertas, sonarán temas de bandas under que respondieron a la convocatoria de Los Piojos en su web. Habrá tres formas de ingreso: al campo se entra por Udaondo y Libertador, a las populares y a la platea San Martín por F. Alcorta y Monroe, y a la platea Belgrano por Udaondo y Libertador y por Udaondo y Lugones. Para que la fiesta sea completa se venderán remeras oficiales a beneficio del Hospital de Niños de Santa Fe y un cuento inédito de Ciro ("El campito de U.D.E.T.")

Fuente Suplemento S! Clarin

Se extraña tocar en lugares chicos

El 20 de diciembre, Los Piojos presentarán “Máquina de sangre” en el estadio de River Plate. El cantante y líder Andrés Ciro Martínez habla de su nuevo disco, repasa el año piojoso y cuenta las expectativas de la banda de cara al show.“La gente.” Ni pantallas, ni fuegos artificiales, ni escenarios monstruosos, ni cientos de bailarinas... La respuesta de Andrés Ciro Martínez a la pregunta sobre los ejes extramusicales del recital es elocuente. La vedette será el show (¿aparte?) que realizarán Piojos y piojosos. El Ritual más grande del mundo. El 20 de diciembre Los Piojos entrarán al olimpo rockero argentino. Serán, junto a los Redondos, La Renga y Soda Stereo, uno de los grupos que llenó el estadio Monumental. Será, también, la primera vez que toquen en vivo la mayoría de los temas del excelente “Máquina de sangre”, su sexto disco de estudios. Falta menos de un mes, y las entradas para el que promete ser el recital más importante del año están casi agotadas.
- ¿Qué expectativas despierta el show en River dentro de Los Piojos? - Significa un antes y un despues. Uno no puede evitar recordar los viejos tiempos de ensayar en los livings de las casas, el hambre de todo. Este River es como una gran estación de tren. Vale la pena bajarse y mirar un poco alrededor, y las vías hacia atrás. Y a la vez nos da mucha confianza y alegría para seguir. Es emocionante.
- Hablemos del disco: en "Máquina de Sangre" hay coqueteos con la world music, ¿cómo surgieron esos acercamientos a ritmos folclóricos de otros países? - Se dieron casualmente. En todos nuestros discos hay variedad de ritmos. En "Langostas" por ejemplo, quise poner algun instrumento característico de cada lugar invadido por Estados Unidos, pero habría hecho falta una orquesta.
- Otra de las características del disco son las baladas, por cantidad y calidad. ¿Coincidís en la idea de que esa es una de las tónicas del disco? ¿Fue uno de los conceptos previos que marcó cómo iba a ser "Máquina de sangre"? - No hubo una preconceptualización del disco. Se eligieron los temas desde lo que había y en eso influyó la decisión de Alfredo Toth. Quedó afuera un rock del que no me convencía la letra.
- "Como Alí" seguramente será uno de los hits del verano. Pero, además, es uno de los temas más novedosos del disco nuevo, para el sonido del grupo. ¿Cómo surgió el acercamiento a ese ska, digamos, pachanguero? - Ese tema sigue, un poco, la línea de "Don´t say tomorrow", un tema de "Tercer Arco", e incluso de "Pistolas" en las versiones originales, que no eran tan lentas como quedó en "Ay, ay, ay". Parte de la melodía la rescató Mickie de un viejo cassette a lo que agregó otras partes. Hace tiempo yo quería meter algo marchoso en un tema y ver qué pasaba en vivo. Y creo que la letra es bastante explícita.
- ¿Mimi Maura fue la musa inspiradora de "Amor de perros"? ¿Cómo se dio la participación de ella en el disco? - No fue la musa. La conocí precisamente para ofrecerle cantarlo conmigo después de haber visto su video de "Misterio" y de ser un admirador de su voz. Sí acomodé algún verso como "la oí cantar a su manera" ó "del Caribe el perfume llegó", pero solo eso.
- Una vez más, en el disco hay un futbolista cantando. ¿De qué modo se incorporó Nicolás Burdisso como corista invitado? - Me llamó un día cuando estábamos grabando para ver si podía visitarnos y como buen hincha de Boca le dije que ni lo dude. Después vino una segunda vez y estábamos metiendo coros. Lo probamos y vimos que afinaba lo más bien así que ya tiene laburo para cuando se retire.
- De un buen tiempo a esta parte, Los Piojos se han convertido en un grupo de grandes estadios, ¿extrañan la intimidad de escenarios más pequeños? - Eso se soluciona dando shows casi sin avisar en lugares chicos. Por otro lado en la gira por España tocamos en lugares para dos mil personas. Pero sí, se extraña, sobre todo en el contacto con el público de Buenos Aires. Pero ya inventaremos algo.
- Estuvieron tocando mucho afuera durante 2003, ¿qué balance hacés de la proyección internacional del grupo? - Estamos en el comienzo y todo se hace por ahora bastante arduo por ser una banda independiente y no tener el respaldo de una multinacional que te haga sonar en las radios, te pague los viajes, etc. De todas formas en España llevamos la misma o más gente que bandas que fueron cuatro, cinco o más veces, así que no nos podemos quejar. En Latinoamérica estamos casi vírgenes y en Estados Unidos se trata de entretener a los argentinos, comprar alguna guitarra y traer dólares. Los latinos quieren salsa y los yanquis no te dan bola. Por ahora se trata más o menos de eso.

Fuente Ciudad Internet

Se enciende la Máquina

Máquina de sangre , el sexto disco de Los Piojos, encuentra a la banda otra vez en un camino de apertura musical. Mimi Maura canta un tema junto a Ciro y el cantante le dedica una canción de cuna a su hija"La gran máquina de sangre espera que te portes como parte de tal. Pero hay algo que se está moviendo dentro de manera imprevisible, casi imperceptible. Y es muy veloz..." El lema conductor del nuevo álbum de Los Piojos (escrito dentro del moderno packaging que lo envuelve) deja esos puntos suspensivos para que la imaginación vuele hacia donde uno desee. Aunque Andrés Ciro Martínez ya dijo por ahí que "la máquina de sangre" se refiere a la banda, aquí el concepto parece jugar con dobles, triples o cuádruples sentidos. Y hasta se podría decir que propone un final abierto. Tan abierto como lo es este sexto disco de estudio de Los Piojos, que va y viene en estilos y que resulta, tras Verde paisaje del infierno , un regreso al amplio sello piojoso de sus trabajos más creativos ( Ay ay ay y Tercer arco ). En la variedad sonora de las trece composiciones de Máquina de sangre , sobresalen un ska festivo a la Kapanga ( Como Alí ) y una sentimental canción de cuna que el cantante dedica a su hija "y a todos los hijos de los viejos piojosos". Hay gaitas para un tema épico ( Langostas )e invitados como Mimi Maura (en la balada Amor de perros, que romperá más de un corazón adolescente como lo hicieron en su momento clásicos de la altura de Ando ganas o Tan solo ) y Chucky De Ipola (que acompaña en teclados, piano y órgano hammond en casi todo el álbum). El espíritu de amplitud del disco llega hasta límites insospechados un par de años atrás: uno de los temas, Motumbo , está firmado por toda la banda y Daniel Buira, el ex baterista y percusionista piojoso que se fue del grupo en una pelea que parecía no tener retorno. Y para reafirmar el camino de múltiples aperturas que retomó la banda, hasta cambiaron de diseñadores y se pusieron al día con la modernidad estética. Tanto, que el álbum incluye el logo del nuevo piojito (ahora con una máscara de gas) en un plástico apto para que cada uno pueda pintarlo donde desee, acorde con la movida stencil que desde hace tiempo invade las paredes de Buenos Aires. Dientes de cordero , Guadalupe y Sudestada son canciones piojosas ciento por ciento. Como No parés , el tema que cierra el disco y que promete un coro de miles de voces cuando llegue el momento del vivo. La cadencia de las melodías demuestra una vez más que le calzan mejor a la banda que el sucio rock and roll, además de dejar bien claro que ese arrastre sonoro parece hecho a medida para la voz de Ciro (cada vez con más protagonismo y ya ubicado por mérito propio en el podio de voces referentes del rock nacional). En las letras se mezclan personajes como Mohamed Alí, Napoleón, Shaka Zulu, Darín y Blaquier; Ciro retrata la vida después del éxtasis ("Es la nueva sensación, la nueva generación, es un salto, es un frenesí... y yo me elevo al compás, DJ sin paz y desde acá veo Berlín") y ofrecen un poético y conmovedor pantallazo de la Argentina de hoy ("Ollas que destellan, en la noche azul, abollada estrella, vieja cruz del sur... Piquetes y horcas, muerte en el corral, el poder es ciego, no puede escuchar... Miles de pueblitos-villa, crecen en el interior, feudos medievales donde te llaman Señor"). Andrés Ciro Martínez, Gustavo Kupinski, Daniel Fernández, Miguel Rodríguez, Sebastián Cardero y Facundo Farías Gómez encendieron la máquina otra vez y suena tan ajustada que no parece una coincidencia que, en menos de un mes, la lleven a probar por primera vez a River.

Fuente La Nación

Nicolás Burdisso

Yendo de la cancha al estudio ¡Qué semanita, Nicolás! El domingo, en la cancha de River, fue pieza clave de lo que en la calle se llamó "el baile del siglo", y hoy se edita Máquina de sangre , el nuevo álbum de Los Piojos, su grupo preferido, en el que participó haciendo coros en un tema. "Soy fanático de la banda desde hace mucho, y como sabía que algunos de los músicos eran hinchas de Boca, tenía ganas de conocerlos -dice Nicolás Burdisso, zaguero central del Boca de Bianchi-. Me invitaron al estudio y justo estaban grabando las voces del tema No pares , que tiene un coro. Y bueno, canté con Micky, Tavo, Pocho (el manager) y alguno más que estaba por ahí." Burdisso no es el primer futbolista en sumar su voz a un disco de Los Piojos. El Rifle Pandolfi, amigo desde hace tiempo de la banda, ya lo había hecho. "Cuando estaba en Boca, siempre le preguntaba al Rifle sobre cómo eran los chicos de Los Piojos. Y la verdad es que me encantó su humildad: no me decepcionaron." A pesar de su fanatismo piojoso ("lo que más me gustan son sus letras"), Burdisso nunca pudo ver en vivo a la banda ("siempre estoy concentrado o jugando algún partido"). Pero espera volver a River (donde festejó como loco el superclásico) para la fiesta de Los Piojos, el 20 de diciembre. "Ojalá volvamos de Japón con la copa y nos den un descanso. Me muero por ir al recital y festejar otra vez en la cancha de River."

Fuente La Nación

Máquina de Sangre

PRODUCCION Ciro + A. Toth SALIDA Sale el 14/11. Presenta en River el 20/12FRASE "Nada para hacer, sólo un viejo rock. ¿Estás sintiendo? Sentilo bien" ("Motumbo")FRASE 2 "De la pista a la cabina cuántos bichos tiene encima (...) Me elevo al compás, DJ sinpaz" ("Como Alí")
En trece canciones, Andrés Ciro, más líder y protagonista del grupo que nunca, también productor, escribe desde distintos frentes: las aventuras amorosas (el logrado primer corte "Fantasma" y "Guadalupe", sostenido por un seductor groove de bajo); la indignación ante el noticiero (como "Langostas", una visión de la guerra desde la óptica de los niños iraquíes, o "Dientes de cordero", su mirada de la realidad local pre y post cacerolazo); o la ultra-intimidad de "Canción de cuna", dedicada a sus hijas que incluso tiene una coda gospel donde la mayor, Katja, canta junto al papá rockero.
"Como Alí" aporta jolgorio con una letra delirante y "extasiada" y pasta de hit festivo: entra en la tendencia de "soy-rockero-pero-fui-a-una-rave" que transitaron desde Catupecu ("Eso vive") a Divididos ("Miente el after-hours") o un habitué como Sokol (el experimento electrónico "Puede ser"). Otro punto alto es la balada caribeña "Amor de perros" (¿el nuevo "Ando ganas"?), con Mimi Maura. Y "No pares" marca el regreso de un futbolista a los coros: salió el "Rifle" Pandolfi, entró Nicolás Burdisso, defensor de Boca.
A su modo, este disco cierra la trilogía de "Azul" y "Verde..." donde la banda se planta desde un lugar más ecléctico. Todo lo que en los primeros tres discos (hasta "Tercer arco") trajo fama, ritual y fortuna (esa reformulación de rock stoniano con música rioplatense, como candombe y tango), se convierte en los intentos de aprovechar la masividad para perderle miedo a otros géneros. Y lo que ganan en musicalidad (Ciro canta mejor) lo pierden en espontaneidad: antes vivían para la banda; después vivieron de la banda. Lo curioso es que fue en estos últimos años cuando cosecharon la popularidad que les permitió llenar estadios hasta llegar al próximo River.
Andrés: "Somos una máquina de rock"
—¿De qué "Máquina de sangre" habla el disco?
—Tiene que ver con la banda, que se convirtió en una enorme maquinaria alrededor de la cual se mueven cientos de personas, camiones y toneladas de cosas para que, en un instante, un intangible "Agua..." se pronuncie. Una máquina de rock que es accionada a fuerza de sudor y sangre.
—¿Cómo explicas la última mutación del piojito? ¿Viene con máscara de gas incorporada?
—Buscábamos un piojo que tuviera algo de guerra o posguerra o una imagen al estilo de las viejas revistas Fierro. Yo tiraba una onda máscara de las armaduras medievales, pero de hoy.
—"Como Alí" es un tema atípico en cuanto a su estructura musical (me atrevo a decir: "música klezmer y Los Decadentes") y letra como de "after-hour"...
—Se refiere a quedar como el ex boxeador, por unas horas o de por vida, después de cagarse a trompadas, a pastillazos. Siempre se encuentra una nueva escapatoria si no gustan las tradicionales y, como los efectos aún del todo no se ven, habrá que quemar un par de generaciones hasta enviciarse con algo nuevo.
—"Canción de cuna" es un tema muy íntimo, el oyente es como un voyeur de tu intimidad. ¿Por qué decidiste hacerle un tema a tus hijas?
—Porque mi hija más grande me lo pidió. Tuve reticencia a incluir este tema que a todos los demás de la banda les gustaba mucho, lo sentía demasiado personal. ¿A quién puede importarle lo que a mí me pasa en lo más profundo? Pero uno es mucho más común de lo que piensa: resultó que todos los que fueron padres sienten más o menos lo mismo.

Fuente Suplemento S! Clarin

Ritual en Rosario

El tiempo pasa pero los piojos no se ponen viejos. De aquellas primeras presentaciones en Morrison, en el Centro de Expresiones Contemporáneas o en el Patio de la Madera solo quedan los recuerdos y anécdotas de quienes lo vivimos. Como olvidar que el pasito de “Ay Ay Ay” (coreografía infaltable de aquel que se dice fan de la banda) surgió una noche de Morrison donde la banda tocó para poco más de 70 personas. En realidad no importa si fueron 70, 80, 100 o 150, lo realmente importante es que a 10 años de aquella presentación Los Piojos convocaron 20.000 personas en el estadio cubierto del “glorioso” Newell’s old Boys.
Como pasa con los buenos vinos, el paso del tiempo fue mejorando la calidad de la banda. Hoy ya tienen 7 discos editados y uno a punto de salir para fines de octubre. Hoy ya tienen un nombre propio y no son esa bandita de buenos aires que vienen a tocar a Rosario. Hoy son Los Piojos. Y eso lo consiguieron haciendo lo mejor que saben hacer: Rock and Roll.
Diez minutos habían pasado de las 10 de la noche del viernes cuando Andrés Ciro Martinez salió al escenario para comenzar con un show que a lo largo de 3 horas hizo gritar, bailar y -por sobretodo- disfrutar a las 9.000 personas que se habían hecho presente en el estadio cubierto de Ñuls. “Desde lejos no se ve” abrió el juego de una partida en la que se apostaba a todo o nada. Porque las dos noches fueron con una apuesta fuerte (el sabado hubo 11.000 almas). Recordar viejos clásicos, disfrutar de algunos hits y conocer futuros éxitos. Porque el nuevo material presentado en Rosario es muy alentador.
Una increíble “Spiritus” (aunque se especula que se llame “fantasma” en lo que será su próxima placa “Maquina de sangre) impactó con un comienzo con guitarras bien fuertes (tipo AC/DC ) y una armónica que cada vez que se posa sobre los labios de Ciro emana increíbles melodías reafirmando esa relación simbiótica que los une. “Al desierto” le puso ritmo a la noche y “Guadalupe” va mostrando ciertos aires de hit radial. También estuvo la conocida “Extraña Soledad” que ya se consolidó como cita inevitable en cada presentación.
Como en todo recital de la banda de el Palomar no podían faltar sus temas consagrados. Los clásicos Tan Solo, Maradó, Chac tu Chac y el infierno de Genius hicieron delirar a la multitud. También dijeron presente la distorsionada y potente Morella, el rock and roll de Taxi boy y la romántica “Ando Ganas”. Hubo variedad y por más que a veces esperamos algunos temas más que otros, la lista es inmensa y la elección siempre es respetada. Párrafo a parte para “Llevatelo” y la rejuvenecida versión de “El Farolito” que junto a la prosa magnífica y siempre vigente de “La Rubia Tarada” volvió para quedarse. Tampoco faltaron a la cita “Ruleta”, “María y Jose” y el romántico “Labios de seda”.El público aplaudía cada intervención de Ciro y escuchaba con atención los temas nuevos. Es que Rosario es así cuando presentas algo nuevo. Te mira, te escucha, te evalúa. Y después acepta o desaprueba. Pero Los Piojos ya saben de eso. Por eso su vigencia y su convocatoría cada vez que se presentan en la tierra del monumento a la bandera.
La presencia de banderas de todo el país es otra de las cosas que sorprende cada vez más en estos recitales. Desde La Quiaca hasta Comodoro Rivadavia, de Santiago del Estero hasta Villa Gobernador Galvez, pasando por Casilda, Perez y demás pueblos aledaños a Rosario todos se hicieron presentes dejando claro a través de los trapos que los piojos son -junto a la renga- las bandas más convocantes de nuestro querido Rock Nacional.
Ya no sorprende la aceptación que tienen en cada lugar que van. Ni que decir los piojosos con sus banderas de Capital y Buenos Aires que desde La Boca hasta Palomar, Ituzaingo o Bahía Blanca le hacen el aguante y acompañan a la banda que tanto les regala arriba del escenario.Las dos noches fueron una fiesta, las dos noches sonaron bien, las dos noches fueron tranquilas -no hubo ningún incidente ni fuera ni dentro del estadio- las dos noches fueron verdaderos rituales. Como debe ser. Ahora solo queda esperar la salida de “Maquina de sangre” (cuyo color será cercano al rojo) a fines de octubre, y al 20 de diciembre para la tan ansiada presentación en River. Ese será el momento más esperado por los piojosos de todos los lugares de nuestra bendita patria que seguramente colmaran el estadio Monumental de Nuñez. Ese será el premio a una banda que desde hace más de 15 años hace delirar a un país que de a poco se fue rindiendo a sus pies.

Fuente GeneracionMusicos.com

Toda la piojada en Córdoba

Más de 4.500 personas se reunieron el jueves en la Vieja Usina para ver el primer recital de fin de gira de Los Piojos. La banda de Ciro convocó multitudes en un show sin demasiadas sorpresas.
En la puerta de la Vieja Usina pocos quedaban por ingresar cuando promediaban las 20:30, y los vendedores de elementos varios referidos a la banda se encargaban de liquidar su mercadería con gran rapidez. El inicio del show estaba previsto para las 21hs comenzó con una hora de retraso.
El sonido de una amórnica conocida por los fans marcó el inicio del show, que continuó con la interpretación de Taxi Boy, Pistola y Desde lejos no se ve. La euforia desatada mostraba que todo sería una fiesta hasta el final.
Un público mayoritariamente muy joven y algunos padres que acompañaban a sus hijos a presenciar el evento, coreó cuanto hit de la banda se presentara en el escenario. Cuando promediaba la mitad del show, temas como Luz de Marfil, El balneario de los doctores crotos, Verano del 98 y Fijate (todo lo que me queda…) despertaron las mayores emociones de la noche.
Como es sabido, al menos en Córdoba, entre el público de Los Piojos no suelen ser la mayoría aquellos que siguen a la banda "desde siempre". El fenómeno piojoso atrae incluso a chicos que solo conocen a la banda por aquellos temas que difunden las FM. Esta realidad no parece haber sido asimilada del todo por los integrantes de la banda, en especial su cantante que, como en oportunidades anteriores, volvió a hacer referencia a este hecho sobre el escenario: "…Pero ustedes solo quieren cantar los temas que están en el disco…" (por Huracanes en Luna Plateada)
Los Piojos realizaron un pasaje por su discografía y aprovecharon la ocasión para presentar uno de los temas que integrará su próximo CD. Además interpretaron los tradicionales cover de Las Pelotas y Sumo.
Luego de tres horas de recital, los saludos hacia la gente que presente de todos los puntos del país con Finale de fondo dio el cierre definitivo al show. Un recital sin demasiadas sorpresas y con una lista de temas muy similar a la presentada en Cosquín Rock 2003. Sin embargo muchos aseguraron tener las entradas para la noche del viernes que de hecho se superarán las 6mil personas.

Fuente Rock.com.ar

Andres Ciro Martinez un líder especial

En su paso por Cosquín Rock, el cantante de Los Piojos adelanta cómo será el 2003 de la banda. La entrevista de Germán Arrascaeta, para La Voz del Interior.
Los Piojos están consustanciadísimos con el Cosquín Rock, cuya tercera edición cierran esta noche, a partir de las 22. Andrés “Ciro” Martínez y los suyos se pasean por el backstage de la Próspero Molina para, a su turno, ver shows de bandas afines y otras no tanto, animar peleas de contacto y piropear promotoras de la marca de cerveza que patrocina el evento. Así, Los Piojos parecen colegiales de vacaciones antes de dar un gran golpe, un golpe sobre el que Martínez habla con La Voz del Interior.
“Vamos a hacer un show con todo lo caliente que pueden dar Los Piojos. Quizá hagamos uno o dos temas nuevos y tendremos uno o dos invitados, todavía no confirmados”, dice el compositor que aminoró su capacidad de hacer canciones por imperio del éxito. Sobre esto también se explaya en el diálogo:
–¿Temas nuevos? ¿Acerca de qué?
–Diferentes enfoques sobre lo que pasa y algunos estados de ánimo. Por ejemplo, venimos tocando una canción que se llama Al desierto, que plantea algo bien personal, y Dientes de cordero, donde siento posición sobre lo que pasó en diciembre de 2001. También solemos tocar otra que se llama Motumbo, en la que hablamos sobre la necesidad de romper con las cosas que nos mantienen en un lugar en el que no nos gusta estar.
–¿Y esa es una toma de posición del grupo?
–No, no. Es apenas una historia general.
–A propósito de reuniones e invitados, ¿puede el público fantasear con que se junten con La Renga?
–Y, sí... siempre y cuando aparezca Chizzo, que no lo vi. Estuvimos con “Tanque” y “Tete”, pero no hablamos nada. No hay nada preparado pero, si se da, sería un placer.
–Como haber cantado “La rubia tarada” con Las Pelotas, supongo.
–Sí, saldé una cuenta con eso. Lástima que apenas fueron unos cuatro minutos. Muy cortito.
–En una entrevista reciente, planteabas que el bienestar conspira contra la inspiración. Teniendo en cuenta que Los Piojos es una banda exitosa, ¿cómo vas a hacer para crear de ahora en más?
–Sí, somos una banda exitosa, nos va bien. Es así. Pero hay cosas que no cambian en esencia, por más que la gente piense que sí. No es tan grave el bienestar, en realidad, porque nunca me ha desconectado de lo que pasa. Ahora ando en auto y no puedo ser un anónimo por la calle, pero hay otras formas de mantener la capacidad de observación.
Lo que viene
–¿Va a haber un disco de Los Piojos en el 2003?
–Sí, estamos laburando en eso.
–¿Qué podés adelantar de esa obra?
–Que lo voy a producir junto a Alfredo Toth y que todavía no encontramos un enfoque determinado. Pero no nos cerramos a nada.
–¿Así que Alfredo Toth fue el que introdujo el candombe en Los Piojos?
–En esa nota (se refiere a una publicada por Página/12) se le dio mucha importancia a esa cuestión de la murga, buscando enfrentarme a mí con Dani (Buira, el ex baterista de Los Piojos que hoy toca con Vicentico y conduce La Chilinga).
–¿Seguís más interesado en Montevideo que en Londres o Nueva York?
–Insisto con algo. Yo no me cierro a los estilos. A mí siempre me gustaron los Stones, el funk y Rada.
–Sin ánimo de hacer “Intrusos en el rock”, me gustaría saber si estaría todo bien en el caso de encontrártelo a Daniel Buira en camarines.
–Sí. Personalmente, no tengo ningún problema con él. No fue una situación simpática la que vivimos. Y, en realidad, me gustaría no haberla vivido.
–En estos tiempos mucho se ha hablado también de tu creciente liderazgo. ¿Siguen Los Piojos siendo una banda democrática?
–Absolutamente democrática. Los temas y enfoques se discuten entre todos. El liderazgo se ejerce en otras cuestiones que no afectan a la dinámica de grupo. Y si pintan desuniones o tensiones, tienen que ver con cuestiones personales.
–¿Por qué te quiere la gente, Ciro?
–Por lo que hago y cómo lo hago. Es lo que se me ocurre decir. Yo siempre dejo todo, aunque esto se lo tendrías que preguntar a la gente.
–¿Se puede hacer un Cosquín Rock sin Los Piojos? Lo pregunto porque alguna vez se dijo que el festival les pertenecía.
–Totalmente. Si no, el festival duraría sólo una noche.

Fuente La Voz del Interior